Libros de Ficción

Aerth Muund 1x01: Encuentro, 1a Parte

por JL Iglesias Feria

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–La hermandad Troik.

–Así es –le confirmó Sloo al jefe de seguridad–. Nuestros técnicos acaban de confirmar que el asalto telemático tiene allí su origen.

–¿De cuántos agentes dispongo?

Sloo desvió su mirada hacia Mith, que se encargó de responderle:

–Esta noche hemos sufrido muchas bajas. Eso va a depender de los que tengamos que asignar al resto de misiones.

Mith había convocado una reunión virtual con los oficiales de su cuerpo de seguridad. Aparte de él y Sloo, alrededor de la mesa circular se encontraba el jefe de seguridad Gin y dos oficiales, Molik y Kran, el segundo de ellos era el que había requerido Sloo para controlar la situación con los bibots. La única fuente de luz del entorno provenía de la superficie de la mesa y varios audiovisuales desplegables que había sobre sus cabezas que mostraban escenas de lo ocurrido apenas una hora antes. En realidad, ninguno de ellos se encontraba físicamente allí, aquel ambiente sólo existía en la entina de sus cerebros.

–Creo que lo más conveniente es que Sloo os ponga al corriente de todo antes de comenzar a tomar decisiones –indicó Mith.

Sloo intentó poner en orden la información en su cabeza para realizar una exposición breve, clara y concisa. El tiempo apremiaba:

–Esta noche se han producido varios acontecimientos relacionados con el ataque que hemos sufrido. Lo único que en estos momentos tenemos claro es que desde uno de los establecimientos de la hermandad Troik se ha lanzado un ataque telemático para hacerse con el control de nuestros bibots. Puede que ellos sean los responsables de dicho ataque o que sólo sean víctimas de una tercera fuerza que los haya utilizado como intermediarios.

–Nuestros especialistas no creen que la hermandad Troik posea la tecnología adecuada para llevar a cabo una acometida tan sofisticada –aclaró Mith–. Aunque no descartamos que hayan adquirido algún nuevo sistema y hayan decidido probarlo con nosotros. Eso nos llevaría de nuevo a pensar en un tercer contendiente que lo habría desarrollado.

–Tenemos que recordaros que, antes de que los bibots nos atacaran, la clienta sufrió una especie de locura o paranoia y terminó asesinando a su acompañante, una de nuestras chicas. Nuestros guardias de seguridad estaban intentando reducirla cuando ocurrió todo. No sabemos qué le pasó a la philia, pero nuestros técnicos nos han confirmado que la forma de ataque que han usado con los bibots y nuestros sistemas no hubiera funcionado con ella, luego, en principio, podría tratarse de incidentes aislados, aunque sería muy improbable. Más bien parece un asalto coordinado con otro grupo. Un técnico intentó sin éxito obtener información de la entina de la philia, en parte debido a que el asaltante que la controlaba la bloqueó para evitar ser rastreado y, en parte, debido a las propias defensas que posee su cuerpo de alto rendimiento y que sobrepasan nuestras capacidades. Eso nos lleva a la segunda incógnita de esta noche. Aunque aun no es oficial, nuestros servicios de inteligencia nos han informado de que cerca de una veintena de féminas philias han sufrido ataques de enajenación similares al mismo tiempo. Eso sí, en el resto de ataques no se han visto implicados bibots como ha ocurrido en nuestro caso.

Sloo hizo una pausa, pero ninguno de los oficiales parecía demasiado impresionado por la información y permanecieron en silencio. Sloo continuó:

–Y ahí no acaban las coincidencias. Poco después de que tomáramos el control, nuestro coordinador de vigilancia nos confirmó que habían desaparecido dos individuos: uno de ellos, Bor, es asistente médico y el otro, Isi, es una de nuestras chicas. La teoría que barajamos es que, de alguna forma, están implicados en el incidente y que han huido. Se ha realizado un rastreo preliminar sin éxito, lo que nos lleva a pensar que alguien los ha ayudado. Quizá sea la hermandad Troik o quizá sea otro grupo. La cuestión es que necesitamos localizarlos para interrogarlos. Creemos que poseen información valiosa para esclarecer este asunto.

–Por último, está el asunto incómodo del cadáver de la clienta –intervino Mith–. Ya que ni su philia conocía acerca de sus actividades en nuestro local y, si se relaciona su muerte con nosotros, tendríamos un gran problema.

–Por lo tanto –continuó Sloo–, necesitamos que llevéis a cabo varias actuaciones. Primero, necesitamos varios agentes que se encarguen del cuerpo de nuestra clienta. Debemos simular un ataque en alguna zona poco frecuentada pero alejada de nuestro local. En todo caso, algo que la relacione con la oleada de locuras entre las féminas philia pero que aleje las sospechas de nosotros.

–Con algunos de mis agentes bastará –matizó el oficial Molik.

–De acuerdo –aceptó Sloo–. Por otro lado, necesitamos trasladar a las chicas y los médicos a un lugar seguro. El resto de chicas no saben nada de lo ocurrido. Los médicos y asistentes que no se encontraban en el local, tampoco. Y queremos que siga siendo así. Más adelante ya les contaremos alguna versión que aplaque sus dudas.

–Dada la situación –aclaró Mith–, he decidido que lo mejor es cerrar el negocio, al menos, temporalmente.

–¿Han pensado en algún sitio en particular? –preguntó el jefe de seguridad Gin–. ¿Cuándo habría que llevarlo a cabo?

–El traslado de las chicas se hará inmediatamente. Siguen en crioestasis y sus contenedores están siendo trasladados en estos momentos a uno de nuestros vehículos de transporte. Su destino ya se ha introducido en su sistema de conducción autónoma y tan sólo necesitamos una escolta de seguridad que se tendrían que incorporar a la comitiva en el menor tiempo posible.

–Cuatro de mis agentes creo que serán suficientes –indicó el oficial Kran.

–Los médicos y asistentes que no se encuentran actualmente en el local serán contactados a continuación –continuó Sloo–. Son pocos y sus agentes sólo tendrán que escoltarlos hasta el mismo sitio al que vamos a llevar a las chicas.

–Entendido.

–Luego está el asunto de Isi y el supuesto traidor –siguió Sloo–. Precisamos localizarlos y traerlos con vida lo antes posible. Nuestros agentes de inteligencia tratan de rastrearlos pero es posible que estén protegidos. Deberíamos enviar a varios agentes para que les den apoyo en caso de que encuentren complicaciones.

–Son tres agentes –puntualizó Mith–. Creo que con un escolta por cada agente será suficiente.

–De acuerdo –afirmó el jefe de seguridad Gin.

–El resto deben centrarse en la misión principal –prosiguió Sloo–. Como habrán imaginado, consiste en infiltrarse en el sitio perteneciente a la hermandad Troik desde donde se lanzó el ataque. El objetivo principal de la misión es obtener información sobre el ataque, a ser posible, sin que ellos se enteren y, sobre todo, sin que puedan relacionarlos con nosotros. Para ello, contarán con la asistencia de algunos técnicos.

–Si fuerais descubiertos o nuestros técnicos confirmasen que ellos estuvieron detrás del ataque, estáis autorizados a usar la fuerza sin restricciones y acabar con todos ellos –matizó Mith–. De todas formas, debo remarcar que, bajo ningún concepto, deben asociaros con nuestra hermandad.

Los tres oficiales asintieron.

–Una de las hipótesis que barajamos es que, si Bor e Isi han sido amparados por la hermandad Troik, podrían encontrarse en dicho lugar –continuó Sloo–. Si fuera el caso, las instrucciones son cogerlos con vida y traerlos inmediatamente para un interrogatorio, máxima prioridad.

–Eso es todo –dijo Mith, dando por concluida la reunión.

Los tres subordinados cortaron la comunicación y desaparecieron del entorno virtual, quedando sólo Sloo y Mith. Ambos guardaron silencio durante un rato, sus caras expresaban desasosiego:

–Me confirman que las chicas están en camino.

–Perfecto –contestó Mith–. Debemos encontrar comprador para ellas y los médicos lo antes posible. ¿Has confirmado la lista de philias afectadas?

–Sí, todas las que han sufrido ataques son clientas nuestras –confirmó Sloo–. Todas ellas habían estado alguna vez con Isi.

–Lo que refuerza la teoría de que sería el vector de infección –la preocupación de Mith aumentó–. Si se descubre que estamos detrás de la locura de las philias podemos darnos por muertos.

–Quizá sea algún nuevo tipo de virus y hayan usado a Bor e Isi para propagarlo. Si es así, nunca los encontraremos. De hecho, a estas horas, lo más probable es que estén muertos.

–Aun así, debemos confirmarlo. –dijo Mith–. De cualquier forma, hay que desmantelar todo esto. Asegúrate de deshacerte de los agentes que se encarguen de la clienta, del traslado de las chicas y de la escolta de los médicos. No pueden quedar testigos.

–Ya he contactado con un grupo independiente para que lleven a cabo el trabajo. Contactaré también con los que asignen a los agentes de inteligencia para informarles de un cambio de planes y se dirijan con el resto de asaltantes al local de la hermandad Troik. Es mejor que no se enteren de que los agentes de inteligencia que están persiguiendo al traidor y a la chica no son de los nuestros.

–¿Tenemos confirmación del intermediario? –dijo Mith.

–Me ha enviado indicios claros de que, efectivamente, alguien ha usado los sistemas Troik para realizar la ofensiva.

–He llegado a un acuerdo con uno de sus dirigentes –continuó Mith–. Se encargarán de nuestro grupo de asalto a cambio de que no divulguemos que sus sistemas fueron también asaltados. No quieren que sus clientes pierdan la confianza en ellos.

–¿Y el resto de nuestro personal? –preguntó Sloo.

–Los bibots son reprogramables pero en cuanto a los demás, tristemente, no podemos arriesgarnos a tener fugas de información.

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